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| 85mm 1/125 f11 ISO 2000 |
Saludos a todos. Después de darle vueltas a la mejor manera de poder compartir lo que hacemos en el curso, me ha parecido una buena forma hacerlo con un blog. Algo sencillo y rápido, donde pueda explicar muy por encima lo que hemos hecho, dando unos cuantos apuntes de cómo se ha realizado la foto para que siempre se pueda volver sobre ella (pinchando en "más información" continúa el texto)
También puede ser un lugar el que, si queréis, podréis compartir fotografías realizadas por vosotros y así hacer una puesta en común de los aciertos, los descubrimientos y los errores, con el fin de poder crecer todos juntos en algo que nos apasiona, las peleas ilegales de escarabajos peloteros! Trataré de ir colgando las fotos que se realicen durante el curso. También las fotos que muestre como ejemplo. E incluso trataré de colgar un antes y un después de las fotos retocadas en Photoshop para poder apreciar las diferencias y evaluar si ha merecido la pena efectuar el retoque.
Bueno, una vez hecha la presentación hablemos de fotografía, y concretamente de la macrofotografía. Mejor dicho, de esta fotografía. No voy a escribir aquí un tratado sobre el concepto, aunque sabéis que si me pongo lo hago. Al lío. Como datos generales esta foto fue realizada con una óptica 85mm f1.4 de apertura máxima, aunque el diafragma usado fue el más cerrado que Nuestro Señor Mellado nos permite usar, esto es f11. Además, a la óptica se le añadieron todos los anillos de extensión que había en mi maleta mágica, que eran tres. Si no me equivoco 12mm, 24mm y 36mm, para así lograr una máxima aproximación de la lente. Esta óptica en concreto a mi me llama la atención porque sin ellos tiene una distancia mínima de enfoque muy lejana, más de lo que me gustaría. Además se usó una ISO elevada (2000ISO) para poder aprovechar la luz de los focos de luz continua con un diafragma tan cerrado y poder trabajar con una velocidad de 1/125.
La mayor dificultad de esta fotografía, a parte de la sincronización Fran/Javi a la hora de encender/disparar, es la de equilibrar las dos luces que se usaron en esta imagen. Por un lado usábamos (si no recuerdo mal) los dos focos de luz continua para iluminar el cuerpo de la cerilla y por otro lado teníamos la propia llama de la cerilla. Como queríamos fijar la imagen sin que saliera nada movido teníamos que por un lado asegurar una velocidad digna (en este caso 1/125, aunque se me antoja escasa), pero por otro lado teníamos que lograr equilibrar la luz de los focos con la luz de la llama. Con el fin de que no saliera ni quemada ni oscura ninguna de las dos, sino que salieran lo más igualadas posibles. Como la llamarada de la cerilla no se puede regular en potencia, la solución obviamente es que si la velocidad es inamovible sólo nos queda usar el diafragma para buscar la exposición óptima del fuego pero debido a las características de la macrofotografía trabajamos con una profundidad de campo limitada, por lo que nos vamos a f11, como efecto secundario esto nos obliga a subir la ISO hasta 2000 para poder ajustar la exposición a la luminosidad de la llama. Una vez tenemos la exposición correcta para la llama podemos entrar a valorar la luz que sí podemos regular que es la de los focos de luz continua, ya sea o bien con los interruptores de las diferentes bombillas (que estaban todas encendidas) y cuando no podamos dar más potencia a nuestros focos, tiramos de la ley del cuadrado inverso, por lo que sabemos que si acercamos nuestra fuente de luz el doble de distancia tendremos cuatro veces más luz, o sea, dos pasos fotográficos. Una vez equiparadas las dos fuentes de luz sólo hay que buscar el encuadre y disparar hasta que alguna foto nos convenza.
Finalmente otra de las dificultades que se presentan en la macrofotografía es la mínima profundidad de campo con la que trabajamos, por lo que si no trabajamos con trípode, el simple latido del corazón, el pulso o la respiración, harán que el enfoque se vaya desplazando según nos vamos moviendo. Esto hará que fallemos muchas fotos. Siempre que podamos será mejor trabajar con trípode en este tipo de fotos.
Ahora os dejo con alguna foto más de la serie.
Gracias.
Bueno, una vez hecha la presentación hablemos de fotografía, y concretamente de la macrofotografía. Mejor dicho, de esta fotografía. No voy a escribir aquí un tratado sobre el concepto, aunque sabéis que si me pongo lo hago. Al lío. Como datos generales esta foto fue realizada con una óptica 85mm f1.4 de apertura máxima, aunque el diafragma usado fue el más cerrado que Nuestro Señor Mellado nos permite usar, esto es f11. Además, a la óptica se le añadieron todos los anillos de extensión que había en mi maleta mágica, que eran tres. Si no me equivoco 12mm, 24mm y 36mm, para así lograr una máxima aproximación de la lente. Esta óptica en concreto a mi me llama la atención porque sin ellos tiene una distancia mínima de enfoque muy lejana, más de lo que me gustaría. Además se usó una ISO elevada (2000ISO) para poder aprovechar la luz de los focos de luz continua con un diafragma tan cerrado y poder trabajar con una velocidad de 1/125.
La mayor dificultad de esta fotografía, a parte de la sincronización Fran/Javi a la hora de encender/disparar, es la de equilibrar las dos luces que se usaron en esta imagen. Por un lado usábamos (si no recuerdo mal) los dos focos de luz continua para iluminar el cuerpo de la cerilla y por otro lado teníamos la propia llama de la cerilla. Como queríamos fijar la imagen sin que saliera nada movido teníamos que por un lado asegurar una velocidad digna (en este caso 1/125, aunque se me antoja escasa), pero por otro lado teníamos que lograr equilibrar la luz de los focos con la luz de la llama. Con el fin de que no saliera ni quemada ni oscura ninguna de las dos, sino que salieran lo más igualadas posibles. Como la llamarada de la cerilla no se puede regular en potencia, la solución obviamente es que si la velocidad es inamovible sólo nos queda usar el diafragma para buscar la exposición óptima del fuego pero debido a las características de la macrofotografía trabajamos con una profundidad de campo limitada, por lo que nos vamos a f11, como efecto secundario esto nos obliga a subir la ISO hasta 2000 para poder ajustar la exposición a la luminosidad de la llama. Una vez tenemos la exposición correcta para la llama podemos entrar a valorar la luz que sí podemos regular que es la de los focos de luz continua, ya sea o bien con los interruptores de las diferentes bombillas (que estaban todas encendidas) y cuando no podamos dar más potencia a nuestros focos, tiramos de la ley del cuadrado inverso, por lo que sabemos que si acercamos nuestra fuente de luz el doble de distancia tendremos cuatro veces más luz, o sea, dos pasos fotográficos. Una vez equiparadas las dos fuentes de luz sólo hay que buscar el encuadre y disparar hasta que alguna foto nos convenza.
Finalmente otra de las dificultades que se presentan en la macrofotografía es la mínima profundidad de campo con la que trabajamos, por lo que si no trabajamos con trípode, el simple latido del corazón, el pulso o la respiración, harán que el enfoque se vaya desplazando según nos vamos moviendo. Esto hará que fallemos muchas fotos. Siempre que podamos será mejor trabajar con trípode en este tipo de fotos.
Ahora os dejo con alguna foto más de la serie.
Gracias.
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Mandamos enlace a favoritos... muchas gracias, apartir de hoy tambien tendremos que hacer fotos del como se hizo el montajer ...jijji
ResponderEliminarProbablemente. Creo que puede ser un buen lugar de encuentro.
ResponderEliminarExcelente idea!... y además seguro que nos "obliga" un poco a ser menos reparados a la hora de tirar fotos. Gracias Fran.
ResponderEliminarme apunto a la idea
ResponderEliminarun saludo